Los ingredientes
1 pieza de conejo pequeño de 900g (620g sin cabeza…)
150 g de dátiles
100 g de vinagre de jerez
250 g de vino tinto
50 g de mantequilla
50 g de aceite de oliva
10 dientes de ajo (60 g)
40 g de harina
8 g de perejil picado
750 g de caldo
250 g de cebolleta picada (unas 3 Uds.)
Sal y pimienta
La preparación
Limpiar bien el conejo reservando el hígado al que previamente le hemos quitado la hiel.
Separar por piezas el conejo y cortarlo en trozos de unos 40g.
Colocar en un bol junto al vinagre y el vino.
Mezclar todo bien y dejar marinar 12h tapado con film.
Cortar los dátiles a la mitad y quitarles el hueso.
Escurrir el conejo pasadas las 12 h guardando la marinada y separar los ajos.
Secar bien sobre papel absorbente el conejo.
Calentar una olla del tamaño apropiado para la cantidad de conejo y dorar los trozos sin dejar que tomen demasiado color durante unos 5 min. Retirar a una bandeja.
Agregar la cebolleta, los ajos y rehogar unos 8-10 min.
Añadir los 40g de harina, mover bien, volver a meter el conejo y agregar la marinada.
Llevar a ebullición, dejar 4 minutos y agregar el caldo.
Cortar un papel sulfurizado del mismo tamaño que el diámetro de la olla, pintarlo de mantequilla y sobre ese lado colocar al ras sobre el guiso.
Dejar cocinar 1 hora y cuarto más.
Agregar los dátiles al guiso partidos por la mitad.
Saltear los hígados en una sartén con un poco de aceite, retirar y poner en un mortero junto a la mantequilla y el perejil picado. Najar bien y reservar. Esto es lo que usaremos de ligazón.
Agregar el ligazón y retirar del fuego para que no se nos corte. Mover bien para que se reparta por partes iguales.
Poner a punto de sal y pimienta.