Los ingredientes
1 lomo de salmón fresco con piel de 800 g aprox.
2 limones
2 soperas de té negro ahumado
2 soperas de vodka
4 soperas de azúcar
1 ramillete de eneldo fresco
6 soperas de sal gruesa
2 soperas de pimienta negra rota
Para la salsa:
6 cucharadas de mostaza
1 pizca de miel
150 g de mahonesa
Vinagre de sidra
1 ramillete de eneldo fresco
Pimienta
Además:
Pan negro tostado en rebanadas gruesas
1 limón
La preparación
Colocar en el fondo de una rustidera un paño de cocina abierto.
Mezclar en un bol la ralladura de los limones + té + vodka + azúcar + eneldo roto + sal + pimienta, mezclar con los dedos.
Con un cutter hacer pequeñas incisiones a la piel del salmón, sobre la tabla. Colocar un tercio de la mezcla sobre el paño y apoyar el salmón con la piel hacia arriba. Cubrir con el resto de la mezcla del bol y cerrar el paño, haciendo un paquete. Colocar encima del pescado otra rustidera con un peso de 1 kg. aprox. y meterlo a la nevera 36 h., dando vuelta al filete cada 12 h.
Hacer la salsa, mezclar mostaza + miel + mahonesa + eneldo picado a tijera + vinagre + pimienta. Escurrir el salmón del paño, lavarlo en agua y secarlo con un trapo limpio.
Servir el salmón rebanado en una fuente + salsa aparte en salsera + pan negro + gajos de limón.
Listo.
En el norte de Europa a este tipo de salmón marinado le llaman “gravlax”.